La máquina azulgrana pasó por encima del Peñíscola con un juego preciso y eficaz.
Aunque las estadísticas reflejaban una posesión del 51 % para el Peñíscola, los disparos a portería 12 por los locales por 17 de los catalanes, tuvo relación alguna con el resultado final. Resultado demasiado elevado para lo que se vio en el pabellón hoy, con un Peñíscola mermado por las bajas. Contreras lesionado, Charly Maza que se rompió en el calentamiento, y Uge que debía haber sido baja pero Carlos Sánchez tuvo que tirar de él para suplir a los ausentes. Aún así, los azulones en ningún momento bajaron los brazos y lo intentaron en todo momento.
La primera mitad fue más igualada, e incluso Michel y Diego Blanco tuvieron sendas oportunidades que hubieran podido cambiarle la cara al partido, pero en el 7, Wilde ya marcaba el primero. Golazo por la escuadra tras saque de esquina de Gabriel. Sólo 4 minutos más tarde, Lozano meteria por la escuadra otro gol, marca de la casa, tras una gran jugada personal. Al descanso se hubiera podido llegar con un 1-2 perfectamente, por lo visto hasta entonces, pero tras la reanudación, el FC Barcelona empezó a adueñarse del partido y dejando pocas opciones a los peñiscolanos que lo seguían intentando. En el 23 le tocaba el turno a Aicardo, y en el 27 Fernandao a la media vuelta hacía subir un inalcanzable 0-4 al marcador, pero aún quedaría partido para que el Barça, casi de cada llegada sacara una oportunidad de gol. En el 31 marcaría Wilde a pase de Ari, y sólo un minuto después, Lozano de nuevo, a pase del mismo Wilde el que sentenciaría con el definitivo 0-6.
Carlos Sánchez, en su primer partido en el banquillo del Peñíscola, lo tuvo complicado ante un equipo que no dio muchas opciones y encima tuvo que hacer frente a las adversidades de las lesiones.
Llenazo en el pabellón benicarlando, a pesar de lo intempestivo de la hora y a que el partido era televisado, con un ambiente de gala.
